miércoles, 2 de febrero de 2011

El verdadero primer avión anfibio: los Voisin Canard

La historia de los aeroplanos al inicio, representa un camino de prueba y error, sin duda los constructores-inventores, desarrollaban ideas innovadoras para solucionar y suplir diferentes necesidades que podían ser cubiertas con la aviación. Una de estas necesidades era sin duda la militar, ya para 1909 el avión era visto como un arma de guerra y en esto los hermanos Voisin eran pioneros. Otra de las necesidades era el empleo de una aeronave con funciones acuaticas, situación que en los "Appareils de Aviation Les Féres Voisin" se solucionó empleando flotadores e instalándonos en la aeronave.


Las aeronaves Voisin que desatacaron en el campo de la acuatización fueron los modelos Canard (Pato, en español); estos aviones a primera vista son parecidos a una de estas aves en el agua, con un fuselaje delgado adelante y más grueso en la parte posterior. Disponían de cuatro flotadores de tipo Fabre (1), pero lleva además seis ruedas, permitiendo acuatizajes y aterrizajes en tierra en caso se rompiera alguno de los flotadores.




Estas aeronaves además contaban en la parte delantera con un plano horizontal adicional, la razón es simple: son este invento se evitaba que al aterrizar, el avión se fuera de nariz y por tanto protegía al piloto de golpes. Debo indicar que en biplanos posteriores como algunos de los modelos type de Court, este plano se sustituyó por una rueda más pequeña montada en caballete.

La nueva aeronave de tipo Canard, con todas estas características innovadoras, fue probada con éxito por el piloto Maurice Colliex en el camino de Issy-les-Moulineaux, entre marzo y mayo de 1910. El "Canard" se pone entonces a disposición del público con un motor radial de 60 caballos marca Anzani, el cual fue cambiado luego a un Gnome de 7 cilindros de sistema rotativo y 50 caballos de fuerza.

Los hermanos Voisin deciden con este modelo implementar sus pruebas de campo acuáticas directamente en el río Sena. Así en 1910 es el primer fabricante en recorrer el Sena con un avión de flotadores. Ya para Junio de 1911 lleva a cabo pruebas de despegues en el agua en la zona de Pont de Saint-Cloud. El Canard en este caso es un avión más fuerte de 650 kilogramos en vacío de los cuales 230 kilogramos corresponden al peso de los flotadores. Al mantener la ruedas adicionales más los flotadores, este Canard se constituye en el primer aeroplano anfibio del mundo.

La fuerza motriz en el caso de este modelo, la proporciona un motor Gnome de 80 caballos, rotativo y de siete cilindros. En este caso la longitud de este Canard es de 14 metros.


Para el 3 de agosto 1911, a las 8 de la mañana y luego de mes y medio de intensas pruebas, Gabriel Voisin sorprende al público presente, entre los que se encontraban los Comisarios del Aero Club de Francia, con una gran máquina de 1,065 kilogramos que despega suavemente desde Issy-les-Moulineaux, pasa por la pendiente Châtillon, llegando quince minutos más tarde al puente de St. Cloud, describe un círculo, aparece por encima del agua y acuatiza suavemente en el Sena. Gabriel Voisin hace una pausa y luego

Después de una pausa de media hora, el piloto Colliex inicia la marcha, son las 8:45 horas. El despegue de la superficie del Sena se lleva a cabo sin dificultad, a pesar de la presencia de las ruedas en los flotadores, y el Canard aterriza nuevamente en Issy-les-Moulineaux, en tierra desde donde partió. Son las 21:00 horas y esta hazaña fue registrada debidamente por los señores del Aero Club de Francia como el primer vuelo de un hidro avión anfibio en el mundo. Es una hazaña notable, tanto por parte del piloto, como por supuesto de la magnifica máquina.

Imagen 1: Un Voisin Canard debajo de pont de Clichy en el Sena - Junio de 1911 - Fotografía del Museo del Aire.
Imagen 2: Este Voisin Canard No 4 del piloto Paul Rugere, muestra el detalle de los 4 flotadores tipo Fabre.
Imagen 3: Plano a tres vistas del Voisin Canard con flotadores.

Notas
(1) Estos flotadores son un invento del ingeniero Henri Fabre Bonnemaison, el cual presentó la patente; son planas en su parte inferior y poseen un ángulo positivo de ataque. Para evitar el ingreso de agua, están selladas con una doble cinta de caucho, lo cual convierte el compartimiento en estanco.

Fuentes Consultadas:
L’Aérophile 1912.
"Les Canards de Gabriel Voisin" por Gérard Hartmann
Revista Aircraft Marzo1910 - Enero 1913.

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